Y decir tu nombre me produce entero placer,
Muchos te temen, yo no, yo te admiro,
Siempre constante y firme, jamás te alejas demasiado,
Tu rostro es tan
blanco como la nieve fresca
Y tu roce es tan frío como el hielo ártico,
Tu voz es tan suave
que hasta los sordos escuchan tu llamado,
Siempre estás a mi lado,
Jamás te has separado
de mí desde que nací,
Tú fuiste quien escucho
mi primer llanto
Y también mi primer pensamiento,
Eres incondicional, eres justa,
Eres amorosa con quien te rechaza, abrazando a todos,
Con igual ternura, igual
acogimiento, igual aprecio,
Igual afecto, con
igual terneza y con igual fuerza,
Sólo te pido que cuando te vea, me sonrías
Y me acojas en tu lecho con la suavidad que solo tú posees,
Hasta entonces me
despido, tú compañera inseparable…
by: Meredith

No hay comentarios:
Publicar un comentario