viernes, 18 de septiembre de 2015

La muerte


Y decir tu nombre me produce entero placer,
Muchos te temen, yo no, yo te admiro,
Siempre constante y firme, jamás te alejas demasiado,
 Tu rostro es tan blanco como la nieve  fresca
Y tu roce es tan frío como el hielo ártico,
 Tu voz es tan suave que hasta los sordos escuchan tu llamado,
 Siempre  estás a mi lado,
 Jamás te has separado de mí desde que nací,
 Tú fuiste quien escucho mi primer llanto
Y también mi primer pensamiento,
Eres incondicional, eres justa,
Eres amorosa con quien te rechaza, abrazando a todos,
 Con igual ternura, igual acogimiento, igual aprecio,
 Igual afecto, con igual terneza y con igual fuerza,
Sólo te pido que cuando te vea, me sonrías
Y me acojas en tu lecho con la suavidad que solo tú posees,

 Hasta entonces me despido, tú compañera inseparable…
                 
                                                                                               by: Meredith

No hay comentarios:

Publicar un comentario