Hoy me despierto meditabundo y con el alma ensordecida.
Tu presencia fue tan lúcida en mis sueños que casi no distingo de lo hermoso que fue tenerte presente al despertar.
Sin embargo hoy sentí la suave caricia de tu amor, el suave pero hermoso recuerdo del perfume de tu piel, al despertarme te vi y acaricie mi más grande utopía por instantes.
Te encontré al despertar y recordé porque tanto me había enamorado de ti
Att: Lord Dante